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- HISTORIA DEL MONTAÑISMO -



Primera Ascensión al Aconcagua por el Filo Suroeste, 1953
Cordillera de Los Andes, Provincia de Mendoza

- por Marcelo Lisnovsky -

Restauración Fotográfica: Centro Cultural Argentino de Montaña, Natalia Fernández Juárez

Contaba el suizo Frederic Marmillod, que desde 1948 estudiaba la posibilidad de escalar el Aconcagua por la cresta sur.
En febrero de 1952, tenía intención de efectuar una tentativa, junto a Miguel Ruedin, pero el mal tiempo frustró sus planes.
También la expedición francesa que en 1952 conquista el Fitz Roy, hace un intento a la pared oeste del Aconcagua, aunque se dirige luego a la ruta normal.

Ruta de la cara suroeste del Aconcagua, Mendoza, del libro "Aconcagua" de Secor. Foto: Albert Stevens, National Geographics Society
 
Ruta de la cara suroeste del Aconcagua del libro "Aconcagua" de Secor.
Foto: Albert Stevens, National Geographics Society


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Croquis de la ruta Suroeste del Aconcagua - Filo Marmillod, del libro "Aconcagua Argentina" de Eduardo Magnani y Alberto Parra. Dibujo: Esther Carmona

Croquis de la ruta Suroeste del Aconcagua - Filo Marmillod,
del libro "Aconcagua Argentina" de Eduardo Magnani y Alberto Parra. Dibujo: Esther Carmona

El 6 de enero de 1953, Frederic Marmillod y su esposa, Dora Eisenhut de Marmillod (Dorly), establecen su campamento en Piedra Grande. Desde allí suben una de la puntas del Cerro México, para observar el filo sur con más detenimiento.

Grajales, Ibañez, Dorly y Frederik Marmillod en el Aconcagua. Foto: Al Borde
Grajales, Ibañez, Dorly y Frederik Marmillod
en el Aconcagua. Foto: Al Borde

Días después, ascienden al cerro Mirador con el mismo fin.
El 14 de enero de 1953, se reúnen en Plaza de Mulas con el resto de los componentes de la expedición.
Al citado matrimonio Marmillod, se unen Francisco Ibáñez y Fernando Grajales.

El 18 de enero de 1953, parten de Plaza de Mulas con dirección a la pared oeste del Aconcagua y establecen un campamento a 5.500 metros. Los mulares regresan al punto de partida y de allí en más, continuarán con un equipamiento mínimo.

Al día siguiente efectúan un reconocimiento y el 20 de enero de 1953, se lanzan hacia la muralla oeste.
Una profunda canaleta, parcialmente cubierta de hielo y nieve, los lleva cerca de la cima de la Pirámide. Se dirigen luego hacia el norte, pierden algo de altura, y vivaquean a unos 5.700 metros.

El 21 de enero, la ascensión prosigue entre canales de nieve, paredes rocosas y crestas afiladas. Se duerme a unos 6.400 metros. Durante la noche el tiempo cambia. Viento, nieve y escarcha caen sobre los andinistas, que deciden aguardar la mejoría climática. Por la tarde, el tiempo mejora. La puesta de sol, iluminada con colores de buen augurio, alimenta las esperanzas de la cordada para el día siguiente.

Dorly Marmillod, pelando papas en Plaza de Mulas, Aconcagua, Mendoza, 1948
Dorly Marmillod, pelando papas en Plaza de Mulas, Aconcagua, 1948

Dorly Marmillod en Plaza de Mulas, campamento base en el Aconcagua, Mendoza, 1948
Dorly Marmillod en Plaza de Mulas, campamento base en el Aconcagua, 1948

Frédy Marmillod en Plaza de Mulas, campamento base en el Aconcagua, Mendoza, 1948
Frédy Marmillod en Plaza de Mulas, campamento base en el Aconcagua, 1948

23 de enero de 1953: bien temprano, la expedición se dirige al borde superior de la pared, bajo un cielo sereno, pero luchando siempre contra el viento fuerte y glacial.

Se llega a la unión del flanco oeste con la cresta sur; a una altura de 6.700 metros. El sol brilla en un cielo sin nubes y el viento amaina paulatinamente. La vista es similar a la que se contemplaría desde un avión: se ven el Mercedario, Tupungato y todos los gigantes de la Cordillera Central.

Prosiguen la ascensión por el filo principal, que no abandonarán más hasta la cumbre. La cresta se presenta ancha y cómoda, con partes de nieve alternando con rocas y piedras sueltas. Se supera un solo pasaje delicado, un pequeño corte de rocas muy inestables. Mientras avanzan, admiran fascinados la perspectiva de la Pared Sur, vertiginoso abismo de 3.000 metros, que se abre a sus pies.

Travesía del filo sureste en el Aconcagua, Federic Marmillod, dándole seguridad a Dorly, 1953
Travesía del filo sureste en el Aconcagua, Federic Marmillod, dándole seguridad a Dorly, 1953

De izq. a der.: Fernando Grajales, Francisco G. Ibáñez y Dorly Marmillod en la cima Sur del Aconcagua, Mendoza, 23 de enero de 1953
De izq. a der.: Fernando Grajales, Francisco G. Ibáñez y Dorly Marmillod en la cima Sur del Aconcagua,
23 de enero de 1953

A las 17 horas llegan a la cumbre sur del Aconcagua (6.930 metros), donde una piqueta dejada 6 años antes por Thomas Kopp y Lothar Herold, se yergue solitaria e intacta en una pequeña pirca. Marmillod la cambia por la suya, que a su vez será bajada por una expedición japonesa, venida por la ruta normal.

Se inscriben en el libro de cumbre que no tiene más que una anotación: son los segundos visitantes de la cumbre sur, y Dorly Marmillod es la primera mujer que lo hace.

Pared Oeste del Aconcagua, del Libro "Montañas de Luz" de Alejandro Geras
Pared Oeste del Aconcagua, del Libro "Montañas de Luz" de Alejandro Geras

Reanudan la marcha en dirección norte y pasan junto al esqueleto de guanaco que asombró a los primeros conquistadores de la cumbre sur. Ibáñez corta una pata y se la lleva como recuerdo.
Marmillod opina que la cresta que une las dos cumbres del Aconcagua debería ser bautizada “Cresta del Guanaco” y crea topografía.

La cumbre norte, muy cercana, parece invitarlos, pero la hora avanzada y el cansancio prevalecen y se dirigen hacia la Canaleta. A las 21 llegan al pequeño refugio General Juan Perón, donde descansan hasta el día siguiente. Luego bajan hasta Plaza de Mulas.
El primer recorrido del filo suroeste del Aconcagua, es ya un recuerdo.

Fernando Grajales en la Expedición Argentina al Dhaulagiri, 1954. Colección: Roberto Busquets
Fernando Grajales en la Expedición Argentina al Dhaulagiri, 1954. Colección: Roberto Busquets

Pintura de Dorly Marmillod. Realizada por Adriana Scarso
Pintura de Dorly Marmillod. Realizada por Adriana Scarso

Pintura de Fernando Grajales. Realizada por Adriana Scarso
Pintura de Fernando Grajales. Realizada por Adriana Scarso

Pintura de Francisco G. Ibañez. Realizada por Adriana Scarso
Pintura de Francisco G. Ibañez. Realizada por Adriana Scarso


Bibliografía:

- Anuario CAB número 22. 1954
- Montañas de Luz, de Alejandro Geras.
- Diccionario Incompleto de Montaña, de José Hernández.
- Enciclopedia de la Montaña, de Juan José Zorrilla.
- Mapa Aconcagua. Servei General d´informació de muntanya.



Área Restauración Fotográfica del CCAM:
Natalia Fernández Juárez


 
Jefe de Proyecto: Ing.Natalia Fernández Juárez      Diseño/Desarrollo: Hernán Rafaele
Grupo de Desarrollo: Eric Vallodoro















TEL  +54.11.4861.1063  |   e-mail: info@culturademontania.com.ar


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