Una mirada a la ley de Glaciares
- 11/2009 -
- por Marcelo Scanu -
"Que por ello, Gobernadores de la zona cordillerana han manifestado su preocupación con lo dispuesto por la norma sancionada, toda vez que repercutiría negativamente en el desarrollo económico y en las inversiones que se llevan a cabo en dichas provincias."
(Extracto del decreto 1837/2008 vetando la Ley de Glaciares).

Glaciar Castaño Overo, Cerro Tronador, Parque Nacional Nahuel Huapi, 41° S. Fotografía de 1975.
Se trata de un cono de hielo regenerado, formado por avalanchas de hielo aportadas por el glaciar
superior, que alcanza a verse en la parte superior de la fotografía
(Foto: J Rabassa)
A mi humilde entender, el problema con la Ley de Glaciares nace en los noventas cuando se confeccionó la Ley de Minería. Pasamos entonces de ser un País de Reserva, donde prácticamente no existían minerales, a un País de Explotación con riquezas incalculables. Las empresas del sector pagaron por años irrisorios cánones para mantener sus pertenencias y asi esperar una ley acorde a sus intereses. Incluso se comenta, con muchas posibilidades de verosimilitud, que fue la mismísima Barrick la autora del proyecto. Recordemos los importantes personajes (entre ellos Bush padre) y lobbistas de la citada empresa, la mayor productora de oro del mundo. Con este instrumento en sus manos, además de tener una importante fuente de recursos pagando monedas, tienen carta blanca para realizar sus actividades incluso en zonas protegidas y a protegerse por su importancia ecológica. En otras palabras se crea un estado dentro del estado, restrigiéndose la posibilidad de control y poder de policia afectando incluso a los glaciares, vitales para la provisión del líquido elemento en las comunidades aledañas. Este tipo de minería, sin ningún escrúpulo en cuanto a las consecuencias de sus acciones, es incompatible con la ecología, con la protección del ecosistema y de la vida de los pobladores y con el uso racional del agua.
Volviendo precisamente a Ley de Glaciares, también habría tallado fuertemente el lobby minero y especialmente la Barrick. Cuando un investigador llega a saber quien es el beneficiado por un asesinato, seguramente llega al autor material. Este es el caso con la citada ley pues si se permite la injerencia del sector, tal cual como ellos desean, la ley esta definitivamente muerta.
Una apuesta al futuro
Una simple mirada al País y al Mundo nos muestra una realidad: El agua pura es cada vez más escasa. En el Cuerno de Africa, en el límite del Líbano e Israel y en muchos otros hay conflictos y hasta guerras por el control del líquido elemento. En Venezuela cuesta más una botella de agua mineral que la misma cantidad de petróleo. Brasil defiende estratégicamente la Amazonia. En Perú hay decenas de conflictos, incluso hace días pobladores tomaron un campamento minero asesinado a algunas personas. En Argentina, en estos días, estamos sufriendo una grave sequía. Se habla de una posible exportación de agua del Paraná, de la defensa del Acuífero Guaraní y del agua utilizada por las mineras, las cuales se las quitan a los pobladores y les dejan el resto contaminada.
A simple vista se entiende como principal necesidad la defensa de los glaciares. A eso apuntaba la ley, vetada por el Poder Ejecutivo pues trabaría los emprendimientos mineros, especialmente el binacional Pascua Lama. Allí han querido trasladar glaciares, una aberración desde todo punto de vista.

Glaciar Upsala, Santa Cruz, Argentina.
Foto original de 1928 y la nueva imagen de febrero de 2004
La Ley
La ley vetada (26148) contemplaba la defensa de los glaciares y adyacencias preservándolos de cualquier explotación y exploración minera. Establecía un inventario de ellas y permitía obviamente las actividades deportivas, entre ellas el montañismo, sin restricciones. Ahora se votó en el Senado un proyecto presentado por el Senador Filmus y debe ser girada a diputados.
La llave para las mineras, como lo dicen varios estudiosos del tema, es el artículo 15 de la nueva redacción. En ese artículo confuso, se cambian palábras y tiempos. Resumiendo para no cansar al lector: Los plazos para hacer la auditoria ambiental de los yacimientos mineros en explotación, luego de la consabido inventario de glaciares, pasa a control de las provincias. Estas pueden dilatar in fine el inventario y por ende la auditoria, permitiendo a las mineras seguir explotando sin control, como lo vienen haciendo hasta ahora. Esto es, hecho a medida para ellos y para Pascua Lama y otros emprendimientos.
Al haber con confusión en cuanto a los tipos de glaciares y su uso, las empresas pueden utilizarlos para fines industriales y para proseguir la expoliación metalífera. Además debo agregar que, aunque preserva la posibilidad de poder seguir practicando nuestro deporte, en la práctica las restricciones las aplican las mineras, las cuales no permiten nuestro acceso (por ejémplo en la zona del Valle del Cura y otras donde operan). Se han adueñado del territorio y de los caminos de acceso.
Mientras llevan toneladas de oro al exterior para refinar, pagando miserias y contaminando, hoy Argentina está desabastecida en cuanto a oro metálico, especialmente a la gran demanda para cubrirse económicamente por la crisis. Estos temas no son tratados por el lobby minero, el cual, hábil, hace pequeñas acciones sociales y comunitarias difundidas por medios de comunicación. Un triste ejemplo es el programa de televisión emitido "Hecho en Argentina" de Carrizo. Los guiones deben ser escritos por los propios gerentes de comunicación de las empresas mineras.

Glaciar Humo, Mendoza, Argentina
Epílogo
¿Qué pasará? No sabemos si el número de diputados que voten positivamente posibilite la sanción de esta ley retrógrada. Baste para finalizar las palábras de los activistas Javier Rodríguez Pardo y Enrique Matías Viale:
"Por ello, desde un punto de vista estrictamente jurídico y para una efectiva protección de los glaciares y del ambiente periglacial, la posible sanción definitiva de este proyecto de ley resulta un insalvable escollo jurídico porque termina de legitimar las actividades actualmente en ejecución sobre las áreas que supuestamente protege. Es decir que resulta preferible, para eventuales acciones judiciales que busquen la protección de los glaciares y el ambiente periglacial, que no exista ninguna norma antes que la sancionada por el Senado".
Ver también la nota: Nuestros Glaciares Peligran
Fotos: www.greenpeace.org.ar