Rescatan a una mujer y a su hijo de 4 años tras caer de un cerro. Accidente en la zona de el Challao, en las afueras de la ciudad de Mendoza
08/09/2009
- por Roxana Badaloni -
Salieron a caminar en familia. La caída fue desde 15 metros. Pero solo sufrieron golpes.
Una caminata en familia por los senderos de un cerro casi termina en tragedia. Eugenia Pietr (24) y su hijo de cuatro años se cayeron 15 metros a un barranco y quedaron tendidos entre arbustos con fuertes golpes raspones. La patrulla de rescate de la Policía logró ponerlos a salvo casi cuatro horas después del accidente.
En la tarde del domingo, la mujer y su marido, Juan Carlos Gómez, decidieron subir el cerro El Mástil, en la zona de El Challao, al oeste de la Ciudad de Mendoza. La pareja iba con sus cuatro hijos: una beba de un año y medio, el chico y dos mellizos de 9. Pasadas las 17, comenzaron a escalar por un sendero que lleva a la cima. El padre cargaba al bebé en brazos, mientras la mamá sostenía de la mano al barón más pequeño. “Íbamos despacio, pero mi mujer pisó que se desprendió del suelo”, contó el marido. Eugenia rodó por el barranco y tras ella su pequeño hijo. Cayeron unos 15 metros y quedaron encima de unos arbustos y rocas que les sirvieron de contención para que la caída no fuera mayor ni más grave.
La peor parte la llevó la mujer. Quedó inconsciente y con lesiones en la zona cervical. El chico solo sufrió golpes y rasguños porque su madre trató de amortiguar la caída del nene con su propio cuerpo, según contó uno de los rescatistas.
Desesperado al ver caer a su esposa y su hijo, el hombre intentó bajar para auxiliarlos, pero también resbaló. “Quería ayudarlos y no podía. El nene gritaba y mi mujer estaba desmayada”, recordó el marido. Los mellizos corrieron a pedir ayuda a otras personas que, como es habitual los fines de semana, transitaban el circuito de los cerros de El Challao.
Recién a las 19.35 alguien llamó al 911 de emergencias: dos horas después del accidente y cuando ninguno de los voluntarios pudo auxiliar a la madre y al nene.
“Comenzaba a oscurecer y se complicaba el rescate por la baja temperatura y la dificultad del terreno”, dijo a Clarín el director de Bomberos, Marcelo Dapaz.
En el operativo intervinieron cerca de 30 agentes, dos dotaciones de bomberos, la patrulla de rescate, el helicóptero policial y dos ambulancias. “Caminamos 1.500 metros por una pendiente de 60 grados hasta llegar a la mujer y su hijo”, dijo el jefe de Bomberos.
Para poder avanzar, fue necesario el apoyo del helicóptero policial. El piloto del Halcón 10 debió iluminar desde el aire para que los socorristas pudieran moverse en la oscuridad de los cerros. Los rescatistas encontraron a la mujer tendida en el suelo, con un golpe en la cabeza y magullones en todo el cuerpo.
La mujer recobró el conocimiento pero seguía mareada, por el golpe que recibió en la cabeza.
Un policía alzó al nene y lo llevó sobre sus hombros. La mujer fue subida en una camilla.
“Habíamos planeado un paseo en familia y todo terminó mal”, se lamentaba el marido, mientras subía a la ambulancia para a su mujer hasta el hospital. El jefe del operativo dejó en claro los riesgos que este tipo de salidas implica: “No es un sitio para ir de aventuras con los chicos”, dijo el comisario Dapaz. Y, por la abrupta caída , reflexionó que la madre y su hijo “fueron bendecidos con la medalla de la vida”.
Fuente: Diario Clarin