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- RELATOS DE VIAJES Y EXPEDICIONES -



Expedición al Cerro Martial, Ushuaia
Una experiencia para no repetir
- por Federico
J. Serino, Miembro del Explorer Club y Miembro del CCAM -


31 de Septiembre, 2008

Integrantes: Federico Serino, Fernando Olivero

A las 8 AM partimos en un vehículo desde la ciudad de Ushuaia hacia la entrada al complejo “Aerosilla” del Glaciar Martial, que se apoya sobre el cerro del mismo nombre, con una altitud de 1000 msnmm.
Comenzamos la caminata por la variante uno de la pista de esquí que sigue el descenso de la aerosilla.
El tiempo se presentaba cubierto, viento variable de los 260º a los 300º, entre 20 y 30 nudos, con nevadas intermitentes.

Al llegar a la bifurcación que divide el “cañadón negro” del glaciar en sí, tomamos una senda hacia el Noreste, con una pendiente aproximada de 45º y en partes un poco más, lo que nos obligaba a apoyar las manos para sostenernos.
Botas dobles, crampones, cinta. Equipo de montaña usado en hielo.
El equipo era el normal para días nevosos en el sur de la Patagonia: Camperas, pantalones impermeables, polainas, antiparras de sky, guantes triples, y en la mochila, cordín de 8 mm, arnés y mosquetones de seguridad, agua y alimentos para el día.
Uno de los integrantes portaba crampones de cinta y botas flexibles. El otro tenía botas dobles plásticas y no llevaba crampones. Ninguno tenía piolet, sólo se contaba con dos bastones telescópicos de trekking.

La cuesta comenzó a empinarse y las nevadas comenzaron a intensificarse, lo que por momentos reducía la visibilidad a cero y nos hacía agachar para resguardarnos del fuerte viento.
Cuando llegamos a una ladera que formaba parte de la antecumbre decidimos bajar, ya que las condiciones del tiempo empeoraban siendo aproximadamente las 11:30 AM.

El descenso lo realizamos sin encordar, tomando yo (Federico) la delantera y Fernando detrás, ya que no tenía crampones y debía descender con mayor cuidado.
Esperando un momento a que llegue mi compañero, y al no reconocer los lugares de descenso, intento cruzar una ladera empinada para revisar si por el otro lado de la misma la maniobra era más segura.
En un instante, el crampón derecho se suelta en la puntera (mis botas no eran rígidas y la flexión permitió que se suelte el crampón) y quedé en el medio de la ladera sin encordar, con una fuerte tormenta y con un pié inservible.

Glaciar Martial, Ushuaia, Tierra del Fuego.La precariedad de la situación me llevó a tomar decisiones que uno a veces no desea: si continuaba por la ladera no sabía con que me iba a encontrar mas adelante, si desandaba el camino, debía realizar un esfuerzo enorme para el cual mis fuerzas ya no me acompañaban.
Fernando a cien metros me apoyaba moralmente, pero en realidad me sentía muy sólo y con la responsabilidad de que la decisión sería “sólo mía”.
Comencé a desplazarme lateralmente, cavando escalones, uno a uno, con el pie sin crampón y una vez que este pie estaba apoyado, movía el otro, ayudándome con el bastón de trekking.
Pude soltar finalmente el crampón colgado de la bota y lo utilicé para afirmarme con la mano a la ladera.
En aproximadamente una hora logré llegar a mi punto de partida, por supuesto que con un agotamiento extremo.
Pude sentarme un momento para recuperar algo de fuerzas y templanza, para luego volver a subir para intentar otro camino.

La frustración que sentía, era por no poder lograr un punto firme para sacar las cuerdas y el resto del equipo, para intentar una maniobra más segura y menos agotadora.
El tiempo continuaba con nevadas, y en los pocos momentos de calma aprovechábamos para buscar el camino por dónde bajar.
Encontramos un sector de rocas y tierra con nieve débil para intentar el descenso.
Paso a paso bajamos por esta ladera hasta que, penosamente, llegamos al tan ansiado valle.
Luego continuamos descendiendo por una suave pendiente y el resto del camino utilizamos la aerosilla.

Como conclusión es importante tener en cuenta que en la montaña, hasta el lugar mas simple puede volverse una trampa. Se debe tener un plan de contingencia y preparar la salida con el equipo necesario para las circunstancias.
La planificación incluye el chequeo de los partes meteorológicos y sobre todo no tener el apuro del tiempo para regresar.
Como experiencia puedo contar que siempre trato de sacar una fase “aprovechable” de la situación, la misma es que mantener la cabeza “fría” para tomar decisiones puede sacarte de momentos difíciles.

Federico Serino en Cerro Martial, Ushuaia, Tierra del Fuego.Cerro Martial, Ushuaia, Tierra del Fuego.

 

 
Jefe de Proyecto: Ing.Natalia Fernández Juárez      Diseño/Desarrollo: Hernán Rafaele















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