Mecanismos fisiológicos de regulación en la Altura
Primera parte
- por Guillermo Tula y Guillermo Martin -
En esta entrega expondré sobre los mecanismos que presenta el organismo humano durante los periodos de ascensión, en la búsqueda de una buena aclimatación durante las excursiones de alta montaña. También orientare sobre los principios del entrenamiento específico para alta montaña.
Recomiendo leer el artículo “La importancia de la respiración en la actividad de montaña", en la sección Entrenamientos de Montaña, en nuestro portal, notas publicadas anteriormente.
Hablar de Alta Montaña implica entrever los esfuerzos a los que es sometido el organismo desde el punto de vista biológico, además de del temple y la fuerza de voluntad que se necesitan para superar las dificultades, que en el momento menos esperado pudieran surgir. El excursionismo de Alta Montaña tiene un sentido activo, pues exige el conocimiento de técnicas especiales; y un equilibrio físico y psíquico notables.
La necesidad de estudiar y comprender los problemas que la altura planta al ser humano
Bosquejo histórico
Desde siempre la montaña ha desempeñado un importante papel el la historia de la humanidad, pero hasta el siglo XVIII no aparece el montañismo, bajo el nombre de “Alpinismo” por ser practicado en los Alpes, como una disciplina especifica.
En la antigüedad no se sabía que la atmósfera enrarecida de las alturas disparaba los síntomas que hoy conocemos, estos fenómenos eran explicados de muchas formas. Los tibetanos que habitan hacia el este del Karakoram, creían que los viajeros que atravesaban los pasos mas elevados se enfermaban por respirar gases venenosos que flotaban alrededor de las más altas cumbres.

Mont Blanc 4810mts. Foto: www.camptocamp.org
El 8 de Agosto de 1786, el Dr. Paccard junto a Jaques Balmat, consiguen ascender el Mont-Blanc por el glaciar de Brévent. Pronto se fija la atención en las altas cumbres de los Himalayas y Paccard siente la necesidad de conocer el porque de lo que le sucede al organismo cuando se traslada a grandes alturas, estudiando en él mismo los fenómenos que hasta entonces eran desconocidos.
Respuesta del sistema respiratorio en exposición a la altura
La altura presenta tres factores que, podríamos decir, agreden al organismo humano: Frió, Sequedad en la atmósfera y la mas importante, la Baja tensión de oxigeno. Al disminuir la presión barométrica también desciende la presión del oxigeno en el aire.
Frente a estos factores nuestro cuerpo actúa disparando el Síndrome General de Adaptación que presenta síntomas como el dolor de cabeza, la náusea y la fatiga, entre otros.

Avance sobre los 8.800mts, pirámide final del Monte Everest.
El Everest,
historia de una conquista, Ed Peninsula, Aut Blanch y Massons
Aparecen los mecanismos defensivos de urgencia que darán paso, si todo se hace en forma correcta a los mecanismos de permanencia, es decir la Aclimatación. Los mecanismos defensivos de urgencia son controlados por el “sistema simpático adrenal”, proceso de tipo catabólico. En tanto que el “sistema parasimpático”, de tipo anabólico lleva adelante los procesos de permanencia.
A nivel del mar la presión del aire es de 6.6 Kg. Por pulgada cuadrada, lo que permite mantener una tensión de oxigeno que resulta mas que suficiente para conseguir la saturación de la hemoglobina, 96 a 98% de oxihemoglobina.
A los 4.000 Mts. La columna de aire por pulgada cuadrada pesa alrededor de 3.7 Kg. La tensión de oxigeno ha bajado a la mitad y la hemoglobina capta de un 82 a 85% de oxigeno. La periferia del cuerpo reclama por el gas, entonces los mecanismos de defensa entran en juego.
Aumenta la difusión pulmonar, (superficie de la membrana alveolo-capilar), poniendo en contacto a los glóbulos rojos con mayor cantidad de capilares para captar el oxigeno del aire, lo que significa un proceso compensador.
Como consecuencia del despliegue de la membrana alveolo-capilar aumenta el “volumen residual”. (Es el aire que queda dentro de los pulmones después de una espiración máxima); y disminuye la “capacidad vital”. (Es el volumen exhalado en una espiración máxima luego de una inspiración máxima).
Junto con esto se instaura una hiperventilación, (frecuencia respiratoria), tanto en reposo como durante el ejercicio, debido a un amento en la frecuencia cardiaca, dando lugar a un mayor “gasto cardiaco”. (Es la cantidad de sangre que desde el ventrículo se reparte en el organismo a cada minuto). Este aumento del gasto cardiaco es esencial para la adaptación inicial y la aclimatación posterior, pues conlleva una mejor oxigenación de la sangre.
Una vez lograda la aclimatación, el pulso se reduce pero la frecuencia respiratoria seguirá siendo alta, esto se debe a que en altura el centro respiratorio, formado por neuronas que se ubican en la parte baja de la sustancia reticular lateral del bulbo y la protuberancia, dentro del tronco cerebral, es influenciado por el dióxido de carbono (CO2), que se concentra en el líquido céfalo-raquídeo.
La hiperventilación produce una disminución de la presión del dióxido de carbono (PCO2), lo que conduce hacia una alcalosis respiratoria, es decir, aumento el PH en el medio interno. Los riñones cumplen un papel fundamental en amortiguar el cambio del PH reduciendo la eliminación de hidrogeniones (H+). De este modo podemos decir que: Una buena aclimatación es un estado de alcalosis compensada.

Efectos de la hipoxia. Los riñones amortiguan el descenso de PH.
El aumento de la hemoglobina mejora la oxigenación
El montañismo de altura como deporte de gran fondo
Sobre el análisis de los movimientos y los requerimientos energéticos utilizados en la práctica del montañismo vemos que lo podemos definir, desde el enfoque deportivo, como una actividad de “resistencia general de gran fondo”.
De modo que el practicante de alta montaña debe centrar su preparación física en mejorar su resistencia aeróbica y complementarla con un buen desarrollo de la fuerza de resistencia.
Dentro de los sistemas de entrenamiento de la resistencia aeróbica, disponemos dos clases: “continuos y fraccionados”.
Continuos:
Es la clase más antiguos de entrenamientos, consisten en realizar esfuerzos prolongados con una carga relativamente pequeña. Son los más parecidos a la actividad de montaña, desde el punto de vista biológico están asociados a grandes gastos de energía.
Un método es la carrera continua, consiste en largos recorridos de 10 a 20 Km. O de 40 a 120 minutos, las pulsaciones oscilan entre 140 a 170 Pulsaciones.
Fraccionados:
Consisten en realizar una distancia total en varias repeticiones determinadas por tiempo o intensidad. Esta clase permite correr a mayor velocidad la distancia total, que si se corriera de manera continuada.
Un método de esta clase son las cuestas, en una distancia de 200 o 300Mts. Con poco desnivel, corridas a una intensidad suave, unas 15 o 20 repeticiones con una pausa activa de corta duración, (90 Segundos de trote muy suave), mejora la resistencia sobre el umbral anaeróbico.